Incluso en los tiempos más serios
Tengo el corazón en el pecho
La razón a la altura de la garganta
Y, la garganta
Floreando entre nubes
De paseo
(sin palabras)
Palpitando donde se pierden los pensamientos.
Flores palpitando en mi pecho; donde
Tengo el corazón, en la garganta...
Y la cabeza en las nubes
Y hay uno aquí además
Que sólo quiere reir sin sentido
O hasta perderlo...
Parece. Y yo
Te tengo entre nubes
(borrasca)
Y me palpitas en el pecho
Haces cosquillas en el papel pintado
Y me rasco las paredes de la garganta
Para decirte...
Para echarte en falta
Para apuntarme que estás
Para saber que nada
nos separa
Para dedicarte esas dos "cosas"
Que juegan a quererse
(¿con hambre?)
(con palabras...)
Sin pausa
Igual que jugamos nosotros.

el inevitable anónimo dijo
No hay nada más serio que el corazón.
4 Febrero 2006 | 01:17 AM