Ocurre que, en ocasiones, aquí donde estoy sentado -pobre círculo alejado del Sol- me hablan y no quiero entenderles, me escuchan y suena un ruido de fondo, debería entristecerme
Y sin embargo soy feliz.
Es pobre, sí pobre
La vida del viajante de provincias. Más la mía. Ni siquiera
He probado la sidra esta semana. Cuánto queda, cuánto, padre, para llegar...
Y -de una vez por todas- llegaron a mi lado.
Todos se pusieron a hablar.
Dejé de escucharles, o les escuchaba sin entenderles y les decía... algo; sin enterarme de qué les estaba diciendo.
Y sí, siempre, sin embargo
Sin dejar de ser feliz.
Me pica debajo de algunas uñas de los pies. Me pican las muelas con un picor furioso. Me pican las canas, que van saliendo con los años.
Me pican en el culo las calles empedradas.
Soy ciclista
Y esa no es manera de viajar.